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PARA CUERDAS Y PERCUSIÓN
En tus manos
pusieron el arte
de dejar mis latidos
en suspenso
o acelerar su pulso
para apurar mi sangre
acunada en tambores
o gordos contrabajos
golpeados con dulzura
o puestos a volar
en pizzicato
Mi corazón no teme
entre tus manos
pues sabe que su vuelo
no podrá detenerse
controlado
por tu metrónomo
mesurado
y porque por misterio
se siente conectado
al vuelo de tus modos sabios
Alguien te donó el arte
de temperar con violas
pensamientos que suben
apoyados en mi hombro
o acariciando un muslo...
Alguien te ha regalado
el violín que me eriza
las lágrimas nostálgicas
allá donde el poema...
las palabra... no alcanzan.
Mil gracias por tus dones
querido Chamán músico
hechicero de notas
y también de silencios:
orfebre de pequeños
mundos mágicos
a Ruben Ferrero
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